EL CICLO GEOLÓGICO – Manualgeo Cap 01

 UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

MANUAL DE GEOLOGÍA PARA INGENIEROS

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GONZALO DUQUE ESCOBAR

http://www.bdigital.unal.edu.co/1572/

 

 

Cap 01 – EL CICLO GEOLÓGICO

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Mapa del planeta Tierra.National Geographic

 

 

 

 

1.1 SOBRE LA GEOLOGIA

 

La Geología es la ciencia que estudia el planeta Tierra en su conjunto, describe los materiales que la forman para averiguar su historia y su evolución e intenta comprender la causa de los fenómenos endógenos y exógenos. La unidad de tiempo en geología es el millón de años.

 

El estudio de la Tierra de manera aislada fue objeto de interés en la antigüedad, pero la Geología como ciencia se inicia en los siglos XVII y XVIII obteniendo su mayor desarrollo en el siglo XX, donde diversas ramas de la Geología se encargan del anterior propósito.

 

El escocés James Hutton (1726-1797) es considerado el primer geólogo moderno, por sus conferencias “Teoría de la Tierra para la Sociedad Real de Edimburgo” presentadas en 1785. En su ponencia, sostiene que la Tierra debería ser más antigua de lo que se suponía, pues no de otro modo las montañas pudieron erosionarse y los sedimentos formar en el fondo del mar las nuevas rocas que luego afloran a la superficie, donde se convierten en tierra seca; Hutton publica estas ideas en 1788, y luego una versión de las mismas en dos volúmenes, bajo el título “Theory of the Earth” (1795), con las cuales cambia radicalmente la percepción de la edad de la Tierra y el ciclo de las rocas.

 
Más adelante el británico Charles Lyell (1797-1875) publica su famoso libro “Principios de geología” (1830) donde reafirma las anteriores ideas de que la Tierra era el resultado de procesos geológicos lentos y graduales, como: erosión, movimientos sísmicos, vulcanismo e inundaciones, teoría Uniformita opuesta a la tesis del Catastrofismo según la cual la el modelado de la Tierra se habría dado como consecuencia de grandes catástrofes.

 

Posteriormente en la segunda mitad del siglo XIX, hubo varias estimaciones basadas en cálculos y en modelos físicos: una, de esa época en la cual el proceso de fusión nuclear no era conocido, soportado en la evolución estelar que justificaba el diámetro e intensidad actual del Sol, a partir de la contracción gravitacional de la nebulosa de gas y polvo primogénita; otra, partiendo de una supuesta separación de la Tierra y la Luna ocurrida al comienzo de su existencia cuando ambas eran masas líquidas, en la que usaba modelos de fricción mareomotriz; y una más que estimaba el ritmo al cual los océanos habrían acumulado sal, mediante procesos erosivos. Todas ellas estimaron de forma separada la edad de la Tierra, desde varias decenas de millones hasta cien millones de años.

 

Pero en el siglo XX, gracias a la datación radiométrica, un nuevo método que permite asignar edades absolutas a las rocas en millones de años, al estimar inicialmente la edad de Tierra en dos mil millones de años, se abren otras perspectivas que desembocan en nuevas teorías sobre los procesos geológicos que han dado forma al planeta. Actualmente sabemos que la edad de la Tierra es de unos 4470 millones de años, y que la de los fósiles más antiguos se remonta a tan solo 3800 millones de años.

 

La teoría de la tectónica global o de placas de los años 60 ofrece hoy explicaciones plausibles a la mayoría de los fenómenos y hechos geológicos tales como la formación de montañas, océanos, localización de volcanes y epicentros sísmicos, etc., quedando sin embargo algunos puntos oscuros por resolver. En la actualidad las ciencias geológicas están adquiriendo mayor importancia para enfrentar la escasez de materias primas y energéticas y los problemas ambientales. Esto exige el conocimiento profundo de la geología del terreno y el concurso de personal especializado en geología, geotecnia, geofísica y geoquímica, entre otras disciplinas y profesiones.

 

Los estudios geológicos son también necesarios en obras de ingeniería civil, como presas, autopistas y edificaciones y sobretodo en los trabajos relacionados con el ordenamiento del territorio y la conservación del medio ambiente.

 

Para ilustrar los temas de los cuales trata la geología física, una buena herramienta es el ciclo de las rocas, el cual permite describir los principales fenómenos a los cuales están sometidos las rocas y los suelos. Este enfoque de la geología física servirá también como introducción al presente texto.

 

 

 

1.2 CICLO DE LAS ROCAS

 

 image002 Figura 1. El ciclo de las rocas. El magma se transforma en rocas ígneas y de éstas pueden generarse sedimentos, rocas sedimentarias o rocas metamórficas. Las rocas ígneas y sedimentarias dan origen a las rocas metamórficas y éstas al magma. Tomado de Geología Física, Leet y Judson. 

 

 

 

El magma da origen a las rocas ígneas y éstas (u otras) dan origen a los sedimentos; por su parte los sedimentos consolidados dan origen a las rocas sedimentarias. Pero las rocas sedimentarias (y las ígneas) dan origen a las rocas metamórficas y éstas a su vez pueden fundirse para producir magma. El ciclo también puede interrumpirse, como se ilustrará en la siguiente figura, con procesos que adelante se describen.

 

 

 

1.2.1 El magma. Es un fluido rocoso incandescente compuesto principalmente de minerales tipo silicatos y óxidos fundidos.

 

La Tierra está compuesta por un núcleo interior caliente, un manto que lo envuelve y una corteza exterior. La corteza que envuelve la Tierra sólida está compuesta por placas tectónicas de ambiente continental y oceánico.

 

El magma se produce por debajo de la corteza y en el manto exterior del planeta, donde los materiales están sometidos a un flujo plástico de naturaleza convectiva. Así, el magma es un fundido natural a alta temperatura en el que participan principalmente 8 elementos: oxígeno (O8), silicio (Si14), aluminio (Al13), hierro (Fe26), calcio (CA20), sodio (Na11), potasio (K19) y magnesio (Mg12).

 

 

1.2.2 La cristalización. Por el enfriamiento del magma se forman diminutos cuerpos sólidos llamados minerales que tienen la tendencia a formar cuerpos cristalinos, por sus formas espaciales regulares de materia químicamente homogénea.

 

Esas estructuras, fruto de la cristalización de soluciones magmáticas, son el resultado de la unión eléctrica de átomos, iones y moléculas, en un estado energético mínimo de máximo orden.

 

En ocasiones el producto de la solidificación es amorfo, es decir, cuando los átomos, iones y moléculas del cuerpo no manifiestan una disposición regular.

 

Deben destacarse además minerales con formas granulares, laminares y fibrosas, y disposiciones de minerales alineados y cruzados, en un espacio tridimensional. Estos aspectos son determinantes en el comportamiento mecánico de las rocas.

 

Por la compleja composición química del magma su cristalización no es uniforme sino fraccionada. Como las rocas que se derivan del magma tienen componentes minerales principalmente del grupo de los silicatos, conforme desciende la temperatura en el fundido, se forman silicatos en el orden siguiente:

 

Primero los ferromagnesianos y las plagioclasas cálcicas, seguirán el feldespato potásico, la moscovita y por último el cuarzo (consideraremos el cuarzo como silicato y no como óxido). Esto se conoce como la serie de cristalización de Bowen.

 

Las rocas están formadas por minerales; las texturas de las rocas ígneas dependen del tamaño, forma y disposición de los minerales que las componen, pero dicho tamaño depende de la velocidad de enfriamiento del magma; si el enfriamiento es lento, el mineral es grande y la textura será fanerítica (granulada); si el enfriamiento es rápido, los minerales serán pequeños resultando la textura afanítica; una textura combinada por cambios de velocidad de enfriamiento, en la que se muestran minerales grandes dentro de una matriz de minerales finos, es la textura porfidítica.

 

 

1.2.3 Rocas ígneas. En la Tierra existen dos ambientes geográficos de formación de rocas ígneas: el oceánico y el continental; por regla general en el oceánico estas rocas son ricas en minerales ferromagnesianos y se denominan rocas básicas o ultrabásicas y en el ambiente continental son ricas en minerales con abundancia de sílice y aluminio y se llaman rocas ácidas. Estas denominaciones se dan en función de la composición química de las rocas.

 

Según la profundidad de formación, las rocas pueden ser plutónicas, cuando provienen del magma que se ha enfriado en el interior de la corteza; o volcánicas, cuando el magma se ha enfriado sobre ella. También puede ocurrir que el magma se enfríe próximo a la superficie, pero no sobre ella, conduciendo a rocas hipoabisales.

 

Las plutónicas son de textura fanerítica, las volcánicas de textura afanítica, y las hipoabisales de textura porfidítica dado que su formación condiciona la textura a través de la velocidad de enfriamiento.

 

 

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Figura 2. Relieve de los Fondos Oceánicos: se observan las dorsales oceánicas (do), las fallas transformantes (ft), las llanuras abisales (lla) y fosas submarinas (fs), así como los arcos de islas (ai) y continentes emergidos (ce). Fuente La Tierra Planeta Vivo, Salvat..

 

 

 

Las principales rocas ígneas son el granito, entre las plutónicas, y el basalto entre las volcánicas; por regla general la primera de ambiente continental y la segunda de ambiente oceánico. En la Cordillera Central son frecuentes los granitos y en la occidental los basaltos.

 

 

 

1.2.4 Meteorización, erosión y transporte. Los sedimentos se explican por la meteorización, la erosión y el transporte de los materiales que conforman la corteza de la Tierra. La denudación es un proceso nivelador por el cual las rocas de los espacios de erosión nutren los espacios de sedimentación. Semejante proceso se corresponde con fuerzas de degradación de la superficie del planeta, a las que se oponen fuerzas de agradación que reconstruyen el relieve.

 

La meteorización o intemperismo, como condición previa a la erosión y al transporte, es la alteración del material rocoso expuesto al aire, la humedad o al efecto de la materia orgánica; existen dos tipos de meteorización: la mecánica, que alude a la desintegración del material y la química, a su descomposición. Hay otras formas de alteración que no son meteorización, como la alteración tectónica y la hidrotermal de importancia en el ambiente andino.

 

Productos del intemperismo son: gravas, arenas, limos y arcillas, además de soluciones silíceas, carbonatadas y ferruginosas, entre otras. Estos materiales explican posteriormente la formación de los suelos de cultivo, también los suelos residuales, los suelos transportados y las rocas sedimentarias, todos ellos gracias a la meteorización que supone la destrucción de las rocas y minerales expuestos sobre la superficie debido a las fuerzas exógenas.

 

La erosión es el proceso de desprendimiento de las unidades alteradas de la roca merced a agentes como el hielo, el agua y el viento; la gravedad no lo es. Estos mismos agentes ocasionan luego el transporte de los materiales desprendidos, para formar los depósitos sedimentarios, aprovechando la energía proveniente de la gravedad y del Sol.

 

 

1.2.5 Sedimentos. Son materiales rocosos, organismos muertos, sustancias químicas y otras sustancias acumuladas, fruto de la meteorización y alteración de las rocas, por la precipitación de elementos disueltos en la hidrosfera o la acumulación de materia orgánica en un medio continental o marino.

 

Los procesos de denudación de la corteza suponen la erosión de masas emergidas. La energía la provee la gravedad y los movimientos de la tierra fluida a causa de la radiación solar, fuerzas sin las cuales no es posible el transporte de materiales por medios como aire y agua. Según el agente que lo transporta, el depósito recibe el nombre de coluvial, aluvial, eólico o glaciar; y según el lugar donde se encuentre, el depósito recibe el nombre de palustre, marino, lacustre o terrígeno.

 

Algunos ambientes sedimentarios están situados dentro de los continentes como ocurre con el medio fluvial formado por la acumulación de partículas en el lecho y a ambos lados de los ríos, principalmente durante las crecidas, o el medio lacustre originado por el material sedimentado en el fondo de los lagos. Otros ambientes se localizan en zonas costeras y sus aledaños, entre los cuales citamos las playas y los deltas formados por sedimentos del río cuando termina su curso. Es, sin embargo, en el mar donde suelen darse los máximos espesores de sedimentos ya sobre la plataforma continental, sobre el talud continental o en la desembocadura de los cañones submarinos. El espesor de los sedimentos en las llanuras abisales es pequeño, para desaparecer en las vecindades de las dorsales.

 

 

 

 

1.2.6 Diagénesis y litificación. Cuando los sedimentos son sepultados tiene lugar todo tipo de procesos químicos y físicos que pueden conducir a modificaciones bastante radicales del material original. Con el término diagénesis se cubren todas esas transformaciones ocurridas a temperaturas y presiones relativamente bajas, en zonas no muy profundas por debajo de la superficie de la Tierra. Los tres procesos diagenéticos son la cementación, la consolidación‑desecación, y la cristalización.

 

Quizás el efecto más obvio de la diagénesis sea la transformación de partículas sueltas, sin consolidar, en una roca sedimentaria compacta y dura. Este es sólo uno de los aspectos de la diagénesis que se denomina litificación y como ejemplo de ella está la conversión de arenas en areniscas, arcillas en arcillolita y turbas en carbón.

 

La consolidación y la desecación son los dos componentes esencialmente independientes de la diagénesis, el primero es de carácter físico mientras el segundo es más químico que físico, pero uno y otro en general avanzan paralelamente a lo largo de la diagénesis.

 

 

La consolidación-desecación es un proceso que se explica con la litificación de las arcillas, cuyo producto final puede ser una roca sedimentaria llamada arcillolita; gracias a presiones litostáticas este material poroso e impermeable disminuye ostensiblemente su volumen, pierde agua y se endurece.

 

La cementación es el proceso clásico de litificación de las arenas, tras su acumulación, por el cual se forma la roca sedimentaria llamada arenisca, donde la arena porosa y permeable admite coloides cementantes y soluciones con aglutinantes químicos.

 

La cristalización se da, por ejemplo, en algunos depósitos de naturaleza calcárea, donde los intercambios iónicos producen el endurecimiento de la materia gracias a fenómenos de neocristalización y recristalización, obteniéndose como producto una roca sedimentaria del tipo caliza. Para algunos autores este proceso queda comprendido dentro del fenómeno de la cementación cuando se asume como proceso eminentemente químico.

 

 

 

 

1.2.7 Rocas sedimentarias. Las rocas sedimentarias más importantes por su abundancia y en su orden, son: la lutita, la arenisca y la caliza. Aunque las rocas sedimentarias constituyen una proporción muy pequeña del volumen de la corteza de la Tierra, son altas las posibilidades de encontrarlas en la superficie, donde tres cuartas partes de las rocas expuestas son sedimentarias. La Cordillera Oriental colombiana es fundamentalmente de naturaleza sedimentaria.

 

Como los procesos que conducen a la formación de rocas sedimentarias están en funcionamiento en nuestro entorno, el examen de éste da los indicios de su formación. Si el entorno es costero, los sedimentos son variados y se van acumulando y sepultando para formar rocas. En un pantano de sal los sedimentos son de grano muy fino (lodos) y en la playa el sedimento es de grano arenoso; estos dos escenarios muestran aguas tranquilas y entornos de alta energía y turbulencia respectivamente, que condicionan la calidad de la roca.

 

Los diferentes tipos de rocas sedimentarias se relacionan a su vez, no sólo con los procesos de meteorización, sino también con la zona climática en que se formaron y con las diferentes partes del ambiente tectónico sobre las cuales pueden estar operando los procesos superficiales. Pero lo más característico de las rocas sedimentarias es su disposición en capas o estratos, donde el conjunto muestra algunos tipos de estructuras que reflejan el ambiente de formación.

 

Volviendo a las rocas más frecuentes, tenemos que la lutita proviene de las arcillas y limos depositados en mares, lagos o lagunas; que la arenisca proviene de arenas, por regla general cementadas con minerales como calcita, dolomita y cuarzo; que las calizas son rocas de naturaleza calcárea, de origen químico u orgánico. Además, si las rocas sedimentarias como areniscas, lutitas y conglomerados (rocas clásticas) se forman fundamentalmente por la acumulación de partículas provenientes de otras rocas, también se forman rocas sedimentarias con materiales depositados que no son partículas de rocas transportadas mecánicamente, sino que pueden ser, o bien precipitados de disoluciones acuosas como es el caso de los yesos y sales, o bien rocas que se forman por la acción de organismos, como es el caso de los arrecifes, o por acumulación de caparazones de organismos muertos como muchas calizas.

 

 

 

 

1.2.8 Metamorfismo. Es el cambio de una clase coherente de roca en otra, gracias a un proceso que se da por debajo de la zona de sedimentación e intemperismo pero sobre la zona de fusión o producción de magma. Los agentes del metamorfismo son tres, y al menos dos de ellos siempre están presentes: temperatura, presión y fluidos químicamente activos. Las nuevas rocas así originadas sufren en la transformación mecánica, química o químico-mecánica un cambio en su estructura o en su composición mineral sin que varíe la química global.

 

Existen tres series básicas de rocas metamórficas: en las zonas en las que la presión es mucho más elevada que la temperatura, donde se formarán rocas de alta presión; en la zona en que la temperatura es mucho mayor que la presión, donde se formarán rocas metamórficas de alta temperatura, finalmente, si en el lugar de formación la presión y la temperatura están equilibradas, darán a lugar a rocas de presión y temperatura intermedia.

 

Las zonas que pueden dar lugar a rocas metamórficas son variadas y pueden estar tanto en el ambiente continental como en el oceánico. La Cordillera Central colombiana tiene un basamento fundamentalmente de constitución metamórfica. En la base de la corteza oceánica, algunas rocas podrían sufrir metamorfismo; en las dorsales se da una mayor temperatura gracias al ascenso del magma, favoreciendo la formación de rocas metamórficas. Las zonas de subducción también son ambientes propicios, como lo son a su vez las partes inferiores de la corteza continental o los espacios vecinos en las inmediaciones de las intrusiones ígneas que sufre la corteza superior al ascenso de magmas.

 

 

 

 

1.2.9 Rocas metamórficas. En la corteza la temperatura aumenta en promedio 33 °C por Km. (1° C por cada 30 metros de profundidad), y la presión unas 1000 atmósferas cada 3 Km. (1 atmósfera cada 3 metros), por lo que a más de 200 °C y 2000 atmósferas (6000 metros) se forman rocas metamórficas como las granulitas, eclogitas, gneises y esquistos. Algunas rocas son de alta temperatura y baja presión (dorsales oceánicas), o baja temperatura y alta presión (zonas de subducción).

 

El entorno más frecuente en el que las rocas metamórficas están disponibles para el hombre, es la cadena montañosa en donde la erosión de una parte temporalmente engrosada de la corteza continental expone rocas ígneas y sedimentarias que antes estuvieron profundamente sepultadas pudiendo sufrir cambios mineralógicos en respuesta al incremento de presiones y temperaturas. Si se tratara de una roca sedimentaria que ha sufrido metamorfismo, tras un posterior proceso de meteorización que altere su composición química, con la presencia de agua pueden producirse silicatos hidratados y dióxidos de carbono para generar carbonatos.

 

Más si el metamorfismo de las rocas sedimentarias comprende la producción de vapor de agua, dióxido de carbono y otras sustancias gaseosas excedentes, el metamorfismo de las rocas ígneas incluye por lo general la absorción retrógrada de los volátiles señalados, que son tomados de las masas sedimentarias que acompañan el proceso.

 

Al clasificar las rocas metamórficas es indispensable describir la roca en términos de su textura y su composición química, así como de su mineralogía. Estos tres parámetros tienden a ser aplicados genéticamente, aunque pocas veces se pueda, decidir si una roca es metamórfica, ígnea o sedimentaria, pero sí con mejor aproximación si ella es ígneo-metamórfica o sedimentario-metamórfica, ya en atención a las facies minerales, a la textura que proporciona una valiosa escala de técnicas o a los distintos contextos que facilitan la asociación.

 

Con alguna aproximación, las principales rocas metamórficas son: a partir de la lutita, y conforme aumenta la presión y la temperatura, la pizarra, la filita, el esquisto y el paragneis; a partir de la arenisca (cuarzosa), la cuarcita; a partir de la caliza, el mármol; a partir del basalto (o rocas afines), que es la vulcanita más abundante, la serpentina y la anfibolita, y a partir del granito, que es la roca plutónica más abundante, el ortogneis.

 

 

 

 

1.2.10 La fusión. Si pudiéramos ver el más espectacular de los fenómenos naturales, una erupción volcánica, obtendríamos la evidencia directa de la existencia de material rocoso fundido que surge del interior del planeta. El calor del interior de la Tierra es una consecuencia de su proceso de formación. Al observar la superficie del planeta son evidentes las transformaciones de su superficie: volcanes y terremotos coinciden y se extienden sobre las jóvenes cordilleras como una expresión en superficie de los procesos dinámicos que convulsionan al planeta en su conjunto.

 

El colapso gravitacional de la nube de gas primogénita dejó como herencia la energía de acreción y la rotación del planeta. Su forma esférica por acción de su propia gravedad, es el resultado de una masa que ha sobrepasado cierto límite. A su vez la masa de gas y polvo primogénita venía siendo el fruto de materia reciclada en el interior de los astros en donde se cocieron elementos de diferente número atómico, incluyendo la formación de elementos radiactivos.

 

La sismología es el método geofísico más revelador en lo que a contraste estructural en el interior de la Tierra se refiere. El estudio de la gravedad también proporciona interesantes observaciones, pues sus cambios reflejan faltas de homogeneidad laterales en la masa del interior del planeta. El magnetismo y paleomagnetismo de las rocas ha contribuido en mayor grado a la aceptación general del concepto de tectónica de placas. Si a estos datos se agregan los beneficios de la geoquímica y la astrofísica, podremos concluir en modelos físicos que expresen las capas más internas de la Tierra con su correspondiente composición estimada a partir de isótopos.

 

Por razones térmicas y de presión, a gran profundidad las rocas son susceptibles de transformarse en magma. Un descenso de la presión obliga a la fusión de los materiales que a gran profundidad están sometidos a elevadas temperaturas. Por el gradiente geotérmico, en los primeros km. de la corteza, la temperatura es extremadamente alta, pero la presión será suficiente para que las rocas estén en su fase sólida; se requieren sismos y movimientos de la corteza para que se despresurice el medio y así, las rocas por calor se fundan.

 

Otras fuentes de energía para la fusión de las rocas las proveen las corrientes de convección del manto, la fricción entre placas tectónicas y la presencia de elementos radiactivos.

 

 

 

 

1.3 LAS GEOCIENCIAS Y EL DESARROLLO DE COLOMBIA

 

 

 

  • Nuestra riqueza:

 

Colombia, es un país tropical que sobresale por sus riquezas culturales y naturales, dada la variedad de escenarios geográficos y su biodiversidad: con riesgo de mantener ese privilegio ocupamos el segundo lugar en biodiversidad en el mundo, puesto que, además de una tasa de deforestación del orden de 300 mil hectáreas anuales, hemos caído en riqueza hídrica del cuarto puesto al décimo séptimo entre 2000 y 2007, y al vigésimo cuarto en 2013; adicionalmente, 14 millones de colombianos no tienen acueducto y otros 19 millones carecen de alcantarillado.

 

 

Iniciando la década, Colombia ocupaba el puesto 8 en producción de carbón, y el puesto 21 en producción de oro. Sus reservas indicadas de carbón se estiman entre 17 mil y 26 mil Millones de ton, 7 mil a 6,6 mil Millones de ellas medidas (8% a 10% ubicadas en la región andina), para una producción anual de 73.5 M ton. Según la Unidad de Planeación Minero Energética UPME del Ministerio de Minas y Energía, cerca del 90% de los recursos y reservas carboníferas de Colombia se localizan en la Costa Atlántica, mientras los carbones coquizables, aptos para la metalurgia, están en el centro y oriente de la región andina, zona donde también existen semiantracitas y antracitas para usos industriales.

 

 

 

mapa distritos carbon colombia

Imagen 1: Distritos Carboníferos de Colombia: Ubicación y valoración del recurso en millones de toneladas MT, según el Plan de Desarrollo del Subsector Carbona 1999-2010. Fuente. UPME 2013.

El carbonífero de Antioquia, que se extiende hasta Quinchía y Riosucio es una extensa cuenca con reservas medidas de 90 MT, en la quede sobresale la subzona de Amagá – Sopetrán, y dentro de ella el sector Amagá-Venecia-La Albania. Hoy la producción de este carbón sub-bituminosos tipo A, supera el millón de toneladas por año.

 

Entre 200 y 2012 el PIB minero-energético de Colombia, creció cerca de 6,7 veces: en 2012, cuando la cuantía llegó a cerca de U$ 55.400 millones: la participación mostró al Petróleo (67%) en primer lugar, lugar Gas (14%) y Electricidad (13%) en un segundo puesto, y luego el Carbón (35), los minerales metálicos (1,5%) y los minerales no metálicos (1,5%), en tercer lugar.

 

La Inversión Extranjera Directa en el sector minero-energético, que en 2000 fue cercana a U$ 1.200 millones y en 2012 casi llegó U$ 16.000 Millones, mostró una participación que creció diez veces en IED de Colombia, al pasar del 6% al 60% entre 2000 y 2011.

 

En el quinquenio 2000-2005, la producción media anual de los diez principales renglones del sector minero, según la UPME, fue: Oro, 33000 kg; Platino, 798 kg; Cobre, 8030 kg; Ferro-níquel, 43264 ton; Mineral de hierro, 625200 ton; Sal terrestre, 191200 ton; Sal marina, 309200 ton, Esmeraldas, 7496 Kquil; Carbón, 47 MT; Calizas, 9391 MT.

 

En el año 2012, la participación del sector minero-energético que en el 2000 representaba el 8% del PIB, pasó al 14,8%, mientras que para ese mismo período los hidrocarburos, pasaron del 4% del PIB al 9%. Mientras que su participación en las exportaciones durante ese lapso de 12 años fue del 48%, en 2012, cuando las ventas alcanzaron el 66%, los renglones que mas aportaron fueron: Petróleo U$ 31.398 Millones, Carbón U$ 8.873 Millones y Electricidad U$ 92 Millones.

 

El país no es petrolero: en hidrocarburos, de conformidad con su actual ritmo de explotación en un millón de barriles por día, Colombia tiene reservas de petróleo para 6,6 años y de gas para 15,5 años. Mientras al finalizar 2013 el balance de reservas de crudo fue de 2.445 millones de barriles, las de gas se situaron en 6.409 tera pies cúbicos (TPC).

 

Ubicada en la interface de las Américas, Colombia cuenta con una fracción de órbita geoestacionaria, y posee dos océanos, con sus 2.900 km de costa, territorios insulares arrecifes de coral, ciénagas y manglares; también, con tres cordilleras, con sus altiplanos, sabanas valles interandinos, multitud de cuerpos de agua, variedad climática, selvas húmedas y secas, paramos, ríos y algunas de las zonas más lluviosas del planeta. En la altillanura oriental y en la costa norte, posee entre otros, valiosos recursos energéticos.

 

La producción aurífera en Colombia, también ha sido notable: de 1994 a 2012 cuando el precio del metal crece más de nueve veces, la producción pasa de 20,8 ton a 49,1 ton anuales. En 2010 el país, con una producción anual de 53,6 ton equivalente al 1,2% de la producción mundial, ocupó el puesto décimo noveno entre los mayores productores de oro del orbe.

 

A partir de información de Ramón Javier Mesa Callejas (2013), Investigador de la Universidad de Antioquia, entre las problemáticas del sector minero, están la falta de control ambiental, falencia que incluye actividades en áreas protegidas, y la falta de protección y seguridad para los trabajadores, máxime cuando la mayor proporción de las empresas cuenta con menos de 6 trabajadores y 1 de cada 4 hace aportes de salud, y la ilegalidad, puesto que entre 2008 y 2010, en 44% de los municipios del país ha existido minería ilegal o de hecho. Los departamentos de Córdoba (86%), Boyacá (69%), Risaralda (64%), Quindío (62%), Valle del Cauca (55%), Caldas (52%) y Antioquia (46%) tienen el mayor porcentaje de municipios con esa problemática, la que afecta en mayor proporción la explotación de materiales de construcción, y luego en del oro y del carbón mineral.

 

Pero desde el punto de vista económico, la verdadera riqueza de una Nación, no radica en la disponibilidad y abundancia de materias primas, sino en la capacidad que tenga de transformarlas, incorporándoles valor agregado, una tarea que ni siquiera hacemos con el Café a pesar de haber desarrollado un clúster pero sólo centrado en la producción del grano. Según Mesa Callejas, en 2013, así como en el sector agropecuario el café representó el 7%, en el sector minero y de los combustibles, el 96% estuvo representado por petróleo (76%) y carbón (20%).

 

 

  • El desafío

 

 

El camino para construir la paz en Colombia, exige el ejercicio de un pensamiento crítico para resolver la inequidad, democratizar la democracia y dignificar la sociedad. El desarrollo sostenible de Colombia exige, además de más y mejor educación con C&T para cerrar la brecha de productividad y facilitar el empleo, atender la oferta y demanda ambiental (natural y cultural) del país, para lo que se sugieren una segunda expedición botánica y una segunda misión corográfica. Si el retraso rural es abrumador, también lo es la obsolescencia del sector industrial en Colombia.

 

El país requiere aprovechar de forma sostenible sus recursos renovales, y lograr su transformación incorporándoles valor agregado en lugar de apostarle a la reprimarización de nuestra economía, al igual que con otros recursos no renovables donde urge implementar formas de explotación con responsabilidad ambiental, deben aplicarse modelos de desarrollo que prevengan enclaves económicos y prácticas mineras y petroleras soportadas en políticas empresariales de exclusión social. Esto, dado que con la bonanza minera el precio del “vil metal” ha venido opacando el valor fundamental de las aguas, la biodiversidad y la cultura ancestral, en ciertas formas y situaciones.

 

Si la amenaza del cambio climático y la explotación insostenible de recursos acechan, cuando la exploración avanza por todos los rincones de la geografía colombiana, obliga a prevenir las consecuencia de una minería extractiva, en la que el oro y los hidrocarburos por cobra valor estratégico, y se convierten en objetivos clave para el crecimiento económico. De ahí la importancia de comprender integralmente dichos recursos, para lograr implementar procesos de extracción, transformación y mercadeo, sin generar conflictos de soberanía de Colombia, atropellar comunidades, deteriorar el medio ambiente y comprometer el recurso hídrico, el suelo y la biodiversidad que son el patrimonio de la nación, si lo que deseamos es el desarrollo.

 

En Colombia, donde la Ley ambiental y las políticas públicas ambientales se han acoplado más a los desafíos del mercado que a los retos de un desarrollo sostenible: agua y suelo, como soporte de la biodiversidad, son considerados recursos y no un patrimonio inalienable; además, habrá que añadir que, en la perspectiva temporal, no basta la redistribución del ingreso y de la riqueza, si la política es el desabastecimiento, ni el crecimiento económico si no se le da primacía de la formación del capital social.

 

Finalmente, hoy, cuando en nombre del desarrollo, ciertas áreas sensibles ecológica y culturalmente vitales para algunas comunidades, se han visto amenazadas por proyectos mineros, macroproyectos y conflictos entre uso y aptitud del suelo, no podemos olvidar que la Tierra es un “planeta vivo”, en el que nuestras relaciones con ella, sólo son la consecuencia de las interacciones entre dos sistema complejos: el natural y el social.

 

 

 

 

 

1.4. DESARROLLO MINERO-ENERGÉTICO DE CALDAS *

 

 

 
Mapa Geologico de Caldas

Imagen 2: Mapa Geológico del Departamento de Caldas. Fuente: https://godues.files.wordpress.com/2012/11/71d45-caldas_2.gif

 

 

Ahora que Caldas retoma la senda perdida en el desarrollo hidroenergético con El Edén y Miel II, al declinar la bonanza del oro, carbón y petróleo para la Colombia minera, e iniciar el quinquenio de la infraestructura por las inversiones en curso para carreteras, líneas férreas, aeropuertos y la navegación del Magdalena, veamos las problemáticas y potencialidades de la ecorregión con los desafíos, grandes ventajas y tareas por resolver, para un desarrollo de industrias pesadas destinadas a transformar la riqueza del subsuelo, aprovechando el recurso minero relacionado con el oro de Marmato, las calizas de Victoria, y el manganeso de Apía, haciendo uso de la posición geoestratégica del territorio, del potencial multimodal en La Dorada y de nuestros recursos energéticos.

 

Para entrar en la materia, algo sobre los dos escenarios privilegiados de la ecorregión para implementar industrias químicas de base minera: por el poniente, el Corredor del Cauca entre La Virginia y La Felisa, cuenta con el carbón de la cuenca carbonífera de Antioquia que se extiende hasta Quinchía y Riosucio, pero depende para su viabilidad de un sistema férreo eficiente como medio de transporte y debe resolver su balance deficitario en agua. Y por el naciente, La Dorada, aunque el recurso hidroenergético e hídrico excedentario, y la hidrovía del Magdalena la favorecen, también requeriría del Ferrocarril Cafetero entre La Dorada y el Km 41 cruzando la cordillera, para resolver el suministro de materas primas al integrar la Región Andina, y encontrar la salida de productos transformados a la cuenca del Pacífico.

 

Como punto de partida, del trabajo del ilustre Maestro e Investigador Gabriel Poveda Ramos, “Propuesta de un Plan Minero- Industrial de Caldas 2006-2016”, tomaré algunos elementos, donde al citar el “Inventario minero nacional” Ingeominas (2000), advierte sobre la carencia de estudios serios de cuantificación de reservas, y condiciona los proyectos a los costos del transporte y de la energía disponible.

 

Poveda Ramos rescata la existencia de filones de oro que califica de interesantes, en Manizales, Manzanares, Marmato, Riosucio y Supía, y agrega que de las jaguas de los beneficios y de las gangas de las explotaciones de estos y otros lugares, caso Pensilvania y Samaná, se podría obtener apreciables cantidades de sulfuros de zinc, de plomo, de hierro, de cobre, de antimonio y de arsénico, o zinc metálico y sus derivados. Añade que previamente habrá que cuantificar y caracterizar las cantidades de materias primas existentes en las escombreras auríferas y que se generan en las minas, para asegurar suficiencia alimentando una planta de producción de zinc metálico y óxido de plomo.

 

Sobre el manganeso de Apía y Viterbo, el eminente Investigador también señala que en dicho Inventario no se mencionan estas minas, califica el yacimiento minero-metálico como el más importante de Caldas, y considera su eventual aprovechamiento de mucho interés para el Plan Minero-Industrial. Similarmente, anota que tal compilación del Ingeominas no precisa la existencia de arenas silíceas de alta pureza en cuarzo (SiO2), existentes en Pueblo Rico y el Valle del Cauca, y posiblemente en el distrito minero Riosucio-Supía-Quinchía, las que podrían explotarse y complementarse con otras de Antioquia y Tolima para implementar industrias de transformación, garantizando un proyecto a 20 años para tres importantes productos: silicato de sodio, sílice-gel y carburo de silicio.

 

Adicionalmente y entre los principales prospectos para el Plan Minero de Caldas, el Doctor Gabriel Poveda considera los materiales calcáreos, al anunciar que parece inferirse una inmensa cadena de yacimientos de calizas en el oriente caldense, que parte desde el centro de Tolima y llega al nordeste de Antioquia, cuyos mayores prospectos requieren ser ubicados y aforados, al igual que los existentes en la otra vertiente de la cordillera entre Manizales y Aguadas. Al respecto recomienda un programa para inventariar los yacimientos de caliza y mármol de las dos franjas calcáreas que recorren a Caldas de sur a norte: la de La Victoria-La Dorada-Río La Miel, y la de Neira-Aranzazu-Salamina, aforando su calidad, dispersión y cantidad, para proveer de materias primas en un horizonte de 20 años como mínimo, una industria de carburo y fosfatos fertilizantes que en un plano de mayor nivel de desarrollo daría origen a plantas de acetileno, cianamida, cloruro químicamente puro y cemento.

 

 

  • Ref: Gonzalo Duque-Escobar; La Patria. Manizales, 8-12-2014. Imagen. Mapa geológico de Caldas. Ingeominas.

 

 

 

 

Lecturas complementarias:

 

 

Ciencias naturales y CTS.      

El conocimiento es producto de una práctica humana con reglas establecidas y las ciencias naturales cuyo objeto es el estudio de la naturaleza, no afirman cómo es la naturaleza, sino que explican lo que observamos en ella. Aquí nos ocupamos de las ciencias naturales: el dominio de los sistemas rígidos comprende las ciencias físicas y parcialmente las ciencias de la vida, pero no las ciencias del comportamiento y las ciencias sociales, que son del dominio de los sistemas flexibles. La ciencia a su vez, diferencia la ciencia básica de la aplicada, siendo ésta última la aplicación del conocimiento científico. La Tecnología surge entonces al incorporar nuevas ideas científicas a las actividades prácticas de la producción, a la técnica. Otro elemento fundamental a considerar en las relaciones entre ciencias naturales, tecnología y sociedad, es el de las nuevas tendencias: la Globalización de la economía, Las Restricciones Ambientales, y la Globalización de la cultura, para examinar los problemas del desarrollo y del subdesarrollo. La conjunción Medio ambiente & Ciencias naturales, se comprende mejor cuando el concepto de medio ambiente involucra a la Naturaleza y a la Cultura.

Ver: http://www.bdigital.unal.edu.co/1584/1/cts-ondas.pdf

 

 

Ciencia y tecnología en la sociedad del conocimiento.

Desde las disciplinas tradicionales resulta utópico intentar la solución a las profundas problemáticas del mundo actual. Hoy, tanto los procesos de construcción de un territorio dado, como su contexto social, económico y ambiental, resultan más complejos. Requerimos además del diálogo de saberes, del concurso de la propia ciencia y tecnología con sus herramientas para obtener de ellas una aproximación a las posibles soluciones.

Ver en: http://www.bdigital.unal.edu.co/5323/1/gonzaloduqueescobar.201176.pdf

 

 

Eje Cafetero: fortaleza minero-industrial y posibilidades agropecuarias

Fortalezas del Eje Cafetero relacionadas con sus potencialidades agropecuario y valioso inventario minero, que le dan soporte a los elementos fundamentales del Plan Industrial Minero y a nuevas opciones de clústeres regionales agropecuarios, en momentos en los que se perfila un crecimiento de la oferta energética local en el oriente caldense y la implementación de modos de transporte más eficientes como la navegación por el río Magdalena.

Ver en: http://www.bdigital.unal.edu.co/6656/1/gonzaloduqueescobar.201222.pdf

 

 

 

Minería: Anotaciones para un crecimiento previsivo y con desarrollo.

Ahora que la exploración avanza por todos los rincones de la geografía colombiana, obliga a prevenir las consecuencia de una minería extractiva, donde oro e hidrocarburos cobran valor estratégico y son fórmula para movilizar una locomotora clave para el crecimiento económico, pero que requiere operarse sin atropellar comunidades y generar conflictos, sin deteriorar el medio ambiente y el recurso hídrico, y sin comprometer el patrimonio de la nación, si lo que deseamos es el desarrollo.

Ver en: http://www.bdigital.unal.edu.co/4200/1/gonzaloduqueescobar.201152.pdf

 

 

 

 

 

 

Manual de Geología para ingenieros

(2003) Rev. 2014.

8aacf-un2bde2bcolombia

Gonzalo Duque-Escobar. Universidad Nacional de Colombia

http://www.bdigital.unal.edu.co/1572/

Presentación

Contenido

Cap01 Ciclo geológico

Cap02 Materia y Energía

Cap03 El sistema Solar

Cap04 La Tierra sólida y fluida

Cap05 Los minerales

Cap06 Vulcanismo

Cap07 Rocas ígneas

Cap08 Intemperismo ó meteorización

Cap09  Rocas sedimentarias

Cap10 Tiempo geológico

Cap11  Geología estructural

Cap12 Macizo rocoso

Cap13 Rocas Metamórficas

Cap14 Montañas y teorías orogénicas

Cap15 Sismos

Cap16 Movimientos masales

Cap17 Aguas superficiales

Cap18 Aguas subterráneas

Cap19 Glaciares y desiertos

Cap20 Geomorfología

Lecturas complementarias

Bibliografía

 

Anexo 1: Túnel Manizales http://www.bdigital.unal.edu.co/2046/

Anexo 2: Mecánica de los suelos http://www.bdigital.unal.edu.co/1864/

Anexo 3: Gestión del riesgo http://galeon.com/manualgeo/riesgo.pdf

Anexo 4: La Luna http://www.bdigital.unal.edu.co/1663/

Anexo 5: Economía para el constructor http://www.bdigital.unal.edu.co/1698/

 

El Autor Gonzalo Duque-Escobar

HOME

http://www.bdigital.unal.edu.co/1572

 

 

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